La salida no está tan lejos, ni la puerta es demaciado pequeña para nosotros, ni la cerradura está tan alta que no podemos alcanzarla. Tampoco es que todo sea fácil, nadie dijo eso, pero queda en nosotros afrontarlo con una sonrisa y con la frente en alto, o con una lágrima y un enorme peso sobre nuestro cuerpo.
¿En qué debemos pensar para que las opciones sean buenas? En el amor. Sí, simplemente en eso. Y sí, es que el amor es lo que constituye nuestra energía, el amor es lo que dá sentido a nuestros amaneceres, el amor es lo que dibuja una sonrisa en nuestra cara cuando quizás el resto del mundo nos dé ganas de llorar. Es que es el amor, y no el pensamiento, lo que nos lleva a tener las mejores ideas. Es que es el amor, y no la noción, lo que hace que nos demos cuenta de las cosas. Es que es el amor, y no la razón, que es mas fuerte que la muerte.
¿En qué debemos pensar para que las opciones sean buenas? En el amor. Sí, simplemente en eso. Y sí, es que el amor es lo que constituye nuestra energía, el amor es lo que dá sentido a nuestros amaneceres, el amor es lo que dibuja una sonrisa en nuestra cara cuando quizás el resto del mundo nos dé ganas de llorar. Es que es el amor, y no el pensamiento, lo que nos lleva a tener las mejores ideas. Es que es el amor, y no la noción, lo que hace que nos demos cuenta de las cosas. Es que es el amor, y no la razón, que es mas fuerte que la muerte.